DOLOR DE ESPALDA: HERNIA DISCAL
¿A quién afecta más la hernia discal?
La protrusión del disco, también conocida como hernia discal, se presenta aproximadamente en 5 a 20 adultos de cada 1000 al año. Afecta con mayor frecuencia a personas de entre 30 y 50 años, siendo los hombres afectados el doble de veces que las mujeres.
Se estima que entre el 1 y el 3 % de las personas sufre una hernia discal lumbar sintomática. Estos problemas aparecen con mayor frecuencia entre los 30 y los 50 años, y en pacientes de esta edad existe hasta un 95 % de probabilidad de que la hernia se localice en la zona L4-L5 o L5-S1 de la columna.
Aunque la enfermedad del disco es la principal causa del dolor de espalda solo en menos del 5 % de los pacientes, las hernias discales aparecen con mayor frecuencia en la zona cervical y lumbar de la columna.
Anatomía del disco: ¿qué es exactamente?
El disco intervertebral es un elemento clave de la columna. Está formado por dos componentes principales:
la capa externa llamada annulus fibrosus
el núcleo interno llamado nucleus pulposus
El annulus fibrosus es la capa cartilaginosa externa del disco, que forma un anillo fibroso resistente que rodea el disco.
El nucleus pulposus es el núcleo gelatinoso situado en el interior del disco, más cerca de su borde posterior. Está compuesto principalmente por agua, colágeno y proteoglicanos.
Para entenderlo mejor, imagina el disco como un neumático. El annulus fibrosus es la parte de goma resistente del exterior, mientras que el nucleus pulposus representa el aire del interior del neumático.

Funciones del disco intervertebral
El disco intervertebral cumple varias funciones importantes:
Absorción de impactos: absorbe los impactos y las presiones que actúan sobre la columna.
Movilidad de la columna: permite el movimiento y la flexión de la columna.
Distribución de la carga: reparte uniformemente la carga sobre la columna.
Mantenimiento de la distancia: conserva la distancia correcta entre las vértebras adyacentes.
Estabilización de la columna: ayuda a mantener la estabilidad de la columna.
Con la edad o tras lesiones pueden producirse cambios degenerativos en el disco, como la pérdida de agua, el estrechamiento del disco o fisuras en su envoltura. Estos cambios pueden provocar un deterioro de las funciones de la columna, dolor o síntomas neurológicos en caso de compresión de los nervios.
¿Cuáles son los síntomas de una hernia discal?
La hernia discal, también conocida como disco «salido», «desplazado» o «derramado», se produce cuando el núcleo gelatinoso del disco intervertebral (nucleus pulposus) sobresale a través de una fisura de la capa externa dura (annulus fibrosus). Este estado puede provocar, o no, la compresión de los nervios espinales próximos o de la propia médula espinal, dando lugar a diversos síntomas.
Entre los síntomas de la hernia discal se encuentran:
Dolor: según la ubicación del disco herniado, podemos sentir dolor en la zona afectada de la columna (cuello o zona lumbo-sacra), que puede irradiar a brazos o piernas. El dolor suele ser agudo o punzante.
Entumecimiento y hormigueo: la compresión de los nervios espinales puede provocar sensación de entumecimiento, hormigueo o cosquilleo en brazos o piernas.
Debilidad: puede aparecer debilidad muscular en la zona afectada debido a la compresión nerviosa, lo que dificulta el movimiento, caminar, levantar o desplazar objetos o realizar otras actividades.
Cambios en los reflejos: los reflejos controlados por los nervios afectados pueden estar disminuidos, debilitados o ausentes por completo.
Disfunción intestinal o vesical: en casos graves con compresión de la médula espinal pueden aparecer síntomas como dificultad para controlar la función intestinal o vesical. Se trata de una situación que requiere atención médica inmediata.

Si experimentas alguno de estos síntomas, es importante buscar ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado – Examen integral FYZIO KLINIK.
Causas de la hernia discal
Las causas de la hernia discal pueden incluir:
Degeneración asociada a la edad – con la edad, los discos intervertebrales pierden de forma natural su contenido de agua y elasticidad, lo que los hace más propensos a sufrir una hernia. Este proceso puede denominarse «desgaste del disco».
Traumatismo – movimientos súbitos y fuertes o lesiones, como levantar incorrectamente objetos pesados o una caída, pueden provocar una hernia. La causa más frecuente es un movimiento de rotación o levantar un objeto con la espalda demasiado encorvada.
Esfuerzo repetitivo y carga prolongada – las actividades o profesiones que implican movimientos repetitivos, levantar cargas pesadas o permanecer sentado durante largos periodos pueden debilitar progresivamente el disco y aumentar el riesgo de hernia.
Factores genéticos – algunas personas pueden tener una predisposición genética al desarrollo de hernias discales debido a características hereditarias que afectan a la estructura o integridad del disco.
Obesidad – el exceso de peso corporal puede aumentar la presión sobre la columna, lo que conduce a la degeneración del disco y a la hernia.
Comprender los síntomas y las causas de la hernia discal es esencial para una detección temprana y un tratamiento adecuado, con el fin de aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.

Diagnóstico de la hernia discal en FYZIO KLINIK
Para identificar una hernia discal utilizamos varias herramientas diagnósticas. Entre ellas se encuentran:
Exploración médica
Una anamnesis exhaustiva y una exploración física son los primeros pasos esenciales para diagnosticar un disco herniado. El médico puede preguntar por los síntomas, la duración de los problemas, los factores agravantes y los antecedentes de lesiones o traumatismos. Durante la exploración física puede evaluar los reflejos, la fuerza muscular, el rango de movimiento y la respuesta del paciente a pruebas específicas para identificar signos de compresión nerviosa o afectación de la médula espinal.RM (resonancia magnética)
La RM es la prueba de imagen más utilizada para diagnosticar la hernia discal, ya que proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos, incluidos los discos intervertebrales y la médula espinal. Permite determinar con precisión la localización, el tamaño y el alcance de la hernia discal, así como cualquier compresión nerviosa o afectación medular asociada.TC (tomografía computarizada)
Las exploraciones por TC pueden utilizarse en determinados casos para complementar la RM, especialmente si esta está contraindicada o si se requiere información adicional sobre las estructuras óseas. Aunque las exploraciones por TC permiten visualizar las estructuras óseas y detectar grandes hernias discales, no son tan eficaces como la RM para visualizar los tejidos blandos, como la médula espinal y los nervios. Las exploraciones por TC implican radiación, por lo que pueden no ser adecuadas para mujeres embarazadas o personas preocupadas por la exposición a la radiación.EMG (electromiografía)
La EMG mide la actividad eléctrica en los músculos y puede ayudar a identificar la compresión o el daño nervioso provocado por una hernia discal. Puede utilizarse para determinar la gravedad de la afectación nerviosa y diferenciar entre los síntomas relacionados con el disco y otras afecciones que afecten a los nervios.Discografía
La discografía consiste en inyectar un contraste en el disco sospechoso seguido de una prueba de imagen (habitualmente fluoroscopia o TC) para visualizar el disco e identificar cualquier fuga o fisura en el annulus fibrosus. Aunque la discografía puede ser útil para diagnosticar el dolor relacionado con el disco, hoy en día se utiliza con menos frecuencia debido a su carácter invasivo y a la disponibilidad de técnicas de imagen avanzadas como la RM.
Estos procedimientos diagnósticos desempeñan un papel fundamental para identificar con precisión la hernia discal, determinar su gravedad y decidir el tratamiento más adecuado. Es imprescindible consultar a un profesional sanitario para determinar el enfoque diagnóstico y terapéutico más apropiado en función de las circunstancias y los síntomas individuales.
¿Qué métodos de tratamiento de la hernia discal conocemos?
Las opciones de tratamiento de la hernia discal se centran en aliviar el dolor, reducir la inflamación, mejorar la función y prevenir nuevas lesiones o complicaciones. Existen distintos enfoques para el tratamiento de la hernia discal:
Tratamiento conservador:
Medicamentos – la toma de analgésicos de venta libre, antiinflamatorios no esteroideos o relajantes musculares puede ayudar a aliviar el dolor, reducir la inflamación o calmar los espasmos musculares asociados a la hernia discal. A menudo se recomiendan medicamentos como Ibalgin, Milgamma, Diclofenac, Guajacuran, Dorsiflex, Flektor (siempre consultar con el médico). Las inyecciones de corticosteroides, por ejemplo las inyecciones epidurales de esteroides, pueden reducir la inflamación y aliviar el dolor en la zona afectada.
Fisioterapia – un plan de rehabilitación con terapia del movimiento puede incluir ejercicios de estabilización y fortalecimiento para reforzar los músculos que sostienen la columna, mejorar la flexibilidad y la movilidad, ejercicios para favorecer una postura correcta, ejercicios de descompresión y otros métodos. Para reducir el dolor y la inflamación pueden emplearse terapias de calor (lámparas, compresas, emulsiones calientes), terapias de frío (hielo, emulsiones frías), ultrasonido, electroterapia y otras técnicas.
Ajuste de la actividad – evitar las actividades que empeoran los síntomas, como levantar cargas pesadas, agacharse o permanecer sentado durante largos periodos, puede ayudar a prevenir nuevas lesiones del disco herniado.
Quiropráctica – los pacientes pueden encontrar alivio tras técnicas quiroprácticas de descompresión, manipulación o movilización, siempre que sean aplicadas por profesionales formados.
Acupuntura – consiste en la inserción de finas agujas en puntos específicos del cuerpo para aliviar el dolor y favorecer la curación.
Opciones quirúrgicas – si el tratamiento conservador no proporciona alivio o en caso de una grave compresión nerviosa que provoque debilidad progresiva o pérdida del control intestinal o vesical, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. Las intervenciones quirúrgicas habituales para los discos herniados incluyen la discectomía (extracción de la porción herniada del disco), la laminectomía (extracción del arco óseo de una o varias vértebras para aliviar la presión sobre el nervio afectado) y la fusión vertebral (unión de dos o más vértebras para estabilizar y reforzar la columna).
Cambios en el estilo de vida – mantener un peso corporal saludable, una postura correcta, hacer ejercicio regularmente y evitar el tabaco, el alcohol u otras drogas pueden contribuir a la salud de la columna y reducir el riesgo de hernia discal.
Técnicas de manejo del dolor – las técnicas de entrenamiento mente-cuerpo como la meditación, los ejercicios de relajación o el biofeedback pueden ayudar a manejar el dolor.
Educación – aprender sobre la mecánica corporal correcta, la ergonomía y las estrategias para manejar el dolor permite a las personas participar activamente en su recuperación y mejorar la calidad general de su vida.
El tratamiento del disco herniado debe ser individualizado, basado en la gravedad de los síntomas, la presencia de déficits neurológicos, el estado general de salud y las preferencias personales. En FYZIO KLINIK, tras un examen integral, te diseñaremos un plan de rehabilitación a la medida de tus necesidades y objetivos específicos.
Prevención y cambios en el estilo de vida ante la hernia discal
La hernia discal puede ser una afección dolorosa e incapacitante, pero existen medidas que puedes adoptar para reducir el riesgo y proteger tu columna. Incorporando una combinación de hábitos saludables, ejercicio y una biomecánica correcta a tu rutina diaria puedes ayudar a protegerte frente a la hernia discal y mantener una espalda fuerte y resistente.
Mantén un peso saludable
El sobrepeso puede causar un mayor esfuerzo en la columna, aumentando el riesgo de hernia discal. La combinación de una dieta variada, equilibrada y rica en macronutrientes y micronutrientes esenciales junto con ejercicio regular es clave. Evita el consumo excesivo de alimentos procesados y aperitivos azucarados.
Entrena una postura correcta
Una mala postura puede provocar un estrés innecesario en la columna y contribuir con el tiempo a la hernia discal. Cuida la posición y la geometría correctas de la columna, tanto si estás sentado, tumbado, de pie o caminando. Evita encorvar excesivamente la columna y redondear los hombros. Al levantar cargas, flexiona las rodillas, mantén la espalda recta y levanta con la fuerza de las piernas en lugar de con la zona lumbar.
Fortalece el sistema estabilizador profundo (core)
Un core fuerte aporta estabilidad y apoyo a la columna, reduciendo el riesgo de lesión. Incluye ejercicios centrados en los músculos abdominales, los erectores de la columna, los músculos de la pelvis y la cadera. Convendría incluir el entrenamiento de fuerza en la rutina al menos 2-3 veces por semana.
Cuida la flexibilidad y la movilidad
Los músculos rígidos y un rango de movimiento limitado pueden contribuir a una mala postura y aumentar el riesgo de hernia discal. Incorpora ejercicios de estiramiento a tu rutina para mejorar la flexibilidad y liberar tensión en los músculos que rodean la columna. Céntrate especialmente en estirar los isquiotibiales, los flexores de la cadera, los glúteos y los músculos de la espalda.
Mantente activo
La actividad física regular es esencial para mantener la salud de la columna y prevenir la hernia discal. Entre las actividades físicas adecuadas se encuentran caminar, nadar y montar en bicicleta. Evita permanecer sentado o inactivo durante largos periodos a lo largo del día, y si tu trabajo implica estar mucho tiempo sentado o de pie, intenta hacer pausas cada 15 minutos para estirarte o caminar un poco.
Invierte en equipamiento ergonómico
Asegúrate de que tu entorno está diseñado ergonómicamente para favorecer una postura correcta y reducir el esfuerzo de tu columna. Utiliza sillas con soporte y apoyo lumbar regulable, coloca los monitores del ordenador a la altura de los ojos para evitar tensión en el cuello.
Escucha a tu cuerpo
Presta atención a cualquier signo de molestia o dolor, ya que pueden indicar problemas que es necesario abordar. Evita las actividades que empeoran el dolor o la molestia y, si los síntomas persisten o empeoran, busca ayuda médica.
Incorporando estas medidas preventivas a tu rutina diaria puedes reducir significativamente el riesgo de hernia discal y mantener una columna sana y resistente durante años. Recuerda que la prevención es clave y que invertir en la salud de tu columna ahora puede ayudar a prevenir problemas futuros.
La historia del cliente Peter — el camino hacia la salud tras el diagnóstico de hernia discal
Peter, un profesional de TI de 45 años, se enfrentó al reto de una hernia discal en la zona lumbar de la columna, que le provocaba fuertes dolores y movilidad limitada.
Antes de acudir a FYZIO KLINIK había pasado por varias exploraciones previas con distintos neurólogos. Le habían diagnosticado una hernia discal en la zona lumbar de la columna. Se quejaba de fuertes dolores en la zona lumbo-sacra de la espalda con irradiación del dolor hacia la pierna derecha hasta la punta de los dedos, que duraban más de un año y tenían fases de mejora y empeoramiento. Peter tenía un trabajo sedentario en el sector de TI que le exigía a veces estar de 12 a 14 horas sentado frente al monitor. En su tiempo libre practicaba golf y running de forma recreativa. En el momento de su primera visita acudió diciendo que ya había pasado por varias rehabilitaciones sin un efecto duradero y que su neurólogo le había indicado una solución quirúrgica. En las rehabilitaciones había recibido distintas infusiones e inyecciones de fármacos analgésicos, antiinflamatorios y miorrelajantes. Además, se había sometido a electroterapia y láser. Cada vez sentía alivio del dolor, pero solo de forma temporal y con un posterior empeoramiento subjetivo notable tanto del dolor como de la funcionalidad. Reconoció que, debido al dolor, evitaba cualquier ejercicio y movimiento prolongado, sobre todo por miedo y por las experiencias previas, ya que tras el esfuerzo sus dolores se intensificaban bruscamente. También se quejaba de no poder trabajar, pues no aguantaba sentado más de 10 minutos.
Tras varias rehabilitaciones sin éxito, decidió buscar ayuda en nuestra clínica FYZIO KLINIK a principios de 2021. En el momento del primer encuentro, además del dolor, pudimos observar una pérdida notable de fuerza y movilidad en las extremidades inferiores y en la zona lumbar, la pelvis y las caderas.
Fue examinado en detalle por uno de nuestros fisioterapeutas evaluadores. Tras una exploración integral en FYZIO KLINIK se le diseñó un plan de rehabilitación individualizado. El objetivo era reducir el dolor y, a continuación, empezar a trabajar en su vuelta a las actividades deportivas y permitirle desempeñarse sin dolor en el trabajo.
Primera fase de la rehabilitación
Comenzamos con una combinación de terapia pasiva y activa, 2 veces por semana durante dos meses. Entre los métodos pasivos utilizados se incluyó la quiropráctica, técnicas de movilización articular, técnicas miofasciales, masaje terapéutico específico, descompresión de la columna en camilla de tracción, flossing y técnicas de deslizamiento neural. Entre los métodos activos utilizados se incluyeron ejercicios seleccionados específicamente del concepto DNS, ejercicios con el propio peso corporal centrados en la estabilización de la zona lumbar de la columna, entrenamiento en el Centro Espinal con máquinas Tergumed, ejercicios orientados a la movilidad de la zona torácica de la columna y de las articulaciones de la cadera.
Ergonomía y hábitos cotidianos
A Peter también se le explicó la importancia de una ergonomía adecuada en el trabajo, que aplicó con éxito en la práctica, lo que le permitió funcionar casi sin dolor durante el trabajo en la oficina. En su caso también abordamos la ergonomía al dormir y la elección de las posturas adecuadas en las que debía intentar colocarse.
Mejora progresiva
En el transcurso de un mes Peter describía una mejora subjetiva del 80 % de su estado de salud y, tras casi dos meses, se sentía «como nuevo». Tenía muchas ganas de probar a jugar al golf y salir a correr, pero se le recomendó que no se precipitara y dedicara varias semanas a la preparación para sus aficiones deportivas. Adaptamos el plan de rehabilitación de modo que los fisioterapeutas fueron sustituidos por un entrenador. El programa de entrenamiento se planteó orientativamente para 2 meses, durante los cuales Peter realizó 2 entrenamientos de fuerza con nuestro entrenador y, de forma autónoma en casa, realizó ejercicios de movilidad y del sistema estabilizador profundo 5 veces por semana.
Vuelta al deporte
Tras casi cuatro meses de rehabilitación específica, Peter fue capaz de completar de forma totalmente indolora un torneo de golf de varios días. A continuación se fijó el objetivo de correr su primera media maratón en seis meses. Adaptamos el plan de entrenamiento a este objetivo, comenzamos a aumentar progresivamente en los entrenamientos la distancia recorrida, la intensidad de la carrera y la dificultad del terreno. El resultado fue una carrera de media maratón completada con éxito y sin dolor.
Un nuevo estilo de vida
Hoy Peter es un deportista recreativo activo, entrena regularmente en el gimnasio y persigue sus objetivos deportivos sin temor al dolor ni a las limitaciones.
La historia de Peter es un ejemplo de la importancia de la determinación y la perseverancia en el proceso de recuperación. Su camino mostró que un enfoque constante de la rehabilitación y un cambio en el estilo de vida pueden tener un impacto positivo en la salud y la calidad de vida.
El artículo lo ha preparado para ti el fisioterapeuta evaluador sénior y quiropráctico VLADIMÍR PAPKO.
FYZIO KLINIK es un centro sanitario único en Eslovaquia que dispone de varios de los métodos más modernos y eficaces para el tratamiento del aparato locomotor. Garantizamos un movimiento sano y la alegría de vivir.
La fisioterapia es, desde nuestro punto de vista, un tratamiento integral y específico del problema desde todos los enfoques profesionales posibles. Cada problema de salud comienza en nuestro centro con un examen integral. Sobre la base de un diagnóstico correcto, diseñamos un plan de rehabilitación en el marco del cual podrás conocer a varios especialistas.
El equipo de FYZIO KLINIK está formado por fisioterapeutas, médicos, entrenadores y masajistas. Todos trabajan en sinergia para lograr los mejores resultados posibles en el cuidado de tu salud.
Fisioterapia y rehabilitación, consultas médicas, centro de fyzio fitness, masajes, quiropráctica y otras exploraciones especiales.
También encontrarás con nosotros el Centro Espinal, que sirve para el tratamiento conservador de la columna. Se trata de un entrenamiento en máquinas especiales que en Eslovaquia y Chequia solo encontrarás en FYZIO KLINIK.
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