BRUXISMO Y MIGRAÑA
¿Te duele la mandíbula o no puedes abrir bien la boca por la rigidez?
Puede que ni siquiera lo sepas y que durante el sueño aprietes la mandíbula, «muerdas» los dientes o rechines con ellos. Un pequeño mal hábito nocturno, sobre el cual probablemente te avisarán las personas con las que compartes habitación, puede amargarte la vida considerablemente. Incluso gestos completamente cotidianos como abrir y cerrar la boca pueden costarte un gran esfuerzo si empiezan a verse limitados por el dolor en la articulación temporomandibular o por la rigidez en esta zona.
Es importante eliminar el bruxismo cuanto antes. No solo porque se produce una presión transmitida y acentuada sobre los músculos y las estructuras circundantes, y por tanto también sobre los nervios, lo cual notarás de manera muy desagradable, sino también porque provoca cambios en las superficies masticatorias de los dientes. Con el tiempo puede modificarse toda la geometría de la mandíbula, lo que afectará a la movilidad de la articulación temporomandibular respecto al maxilar superior y a la propia mandíbula.
¿Por qué rechinamos los dientes o apretamos la mandíbula?
En muchos de nosotros, la causa es una transición algo retrasada del sistema nervioso, que durante la relajación y la regeneración pasa del modo simpático al modo parasimpático. Todo el secreto tiene que ver con el sistema nervioso vegetativo, que dirige nuestro cuerpo sin influencia ni intervención consciente. Cuando empezamos a bostezar, se nos forma saliva o entramos en el sueño, todo esto sucede sin que podamos influir en ello con nuestra propia voluntad.
La razón por la que durante los sueños y las distintas vivencias nocturnas tensamos los músculos alrededor de la mandíbula o apretamos los dientes es un sistema nervioso vegetativo desajustado. Mediante terapias y complementos específicos, los especialistas pueden afinar y armonizar este régimen. En ese momento, el fisioterapeuta libera los músculos de la zona de la columna cervical, la nuca y el diafragma.
¿Qué problemas pueden surgir por rechinar los dientes?
Aunque el chasquido y el apretar los dientes son de los movimientos corporales menos exigentes que podemos realizar, incluso durante la noche, pueden provocar problemas adicionales. Esta tensión también afecta a la columna cervical o a la posición de la cabeza y, en consecuencia, a todo el cuerpo durante el sueño. Y también ocurre a la inversa.
Las posturas al dormir pueden influir en la tensión del mecanismo de mordida al apretar los dientes y, con ello, en el aumento de la presión, que se transmite hasta la articulación temporomandibular y después hasta la cabeza.
La postura en la que nos dormimos o en la que mejor logramos relajarnos predetermina la posición que adoptan la columna cervical y la torácica y, por tanto, también la cabeza y la unión entre el cráneo y la columna cervical. La columna cervical se ve más sobrecargada por la postura de dormir boca abajo, que puede provocar rigidez muscular, dolores y una mala postura corporal.
Existe una intensa conexión entre la propia articulación temporomandibular y la columna cervical y las primeras vértebras cervicales, que influye en los cambios de tensión muscular. Si es incorrecta, puede tener como consecuencia migrañas, dolores de cabeza o dolores pulsátiles en la zona de las sienes.
El bruxismo, cualquier molestia al masticar o los problemas con la mandíbula no deben subestimarse y siempre es necesario acudir a un especialista que tenga experiencia con esta problemática y sepa resolver el problema de forma rápida y eficaz.
Si te preocupa un problema así, también podemos ayudarte en FYZIO KLINIK®. Pide cita para una evaluación integral con el fisioterapeuta.
Artículo elaborado por el cofundador de FYZIO KLINIK®, fisioterapeuta principal, osteópata y quiropráctico Tomáš Malárik para la revista RELAX – Sportmedia.