FYZIO YOGA INDIVIDUAL
Mejora tu salud y bienestar con clases individuales de FYZIO yoga en FYZIO KLINIK
En FYZIO KLINIK ofrecemos clases individuales de FYZIO yoga que velan por una salud sostenible de nuestros clientes. Por eso nuestra FYZIO yoga se imparte en consonancia con la fisiología del cuerpo humano, empleando únicamente herramientas de trabajo con la mente avaladas por la ciencia, y siempre teniendo en cuenta el estado de salud del cliente, definiendo en función de él el objetivo que nos proponemos alcanzar mediante este entrenamiento armónico, no solo del cuerpo, sino también de la mente.
La clase de FYZIO yoga, con una duración de 55 o 75 minutos, puede reservarse a través de la aplicación de FYZIO KLINIK, donde se muestran las horas disponibles. El cliente también puede acordar el horario óptimo para su práctica de yoga directamente con la recepción.
Las opciones de clases grupales y entrenamientos de FYZIO fitness las encontrarás AQUÍ.
¿Cómo se desarrolla una clase individual de FYZIO yoga en FYZIO KLINIK?
Antes de cada clase individual de FYZIO yoga, nuestra instructora se familiariza con el estado de salud del cliente, a quien se le recomienda realizar previamente una exploración fisioterapéutica con nuestros terapeutas.
Reserva una exploración integral con un fisioterapeuta – CONTACTO
Estos hallazgos los consulta con los compañeros pertinentes para poder diseñar al cliente la práctica más adecuada, considerando sus posibilidades de salud tanto físicas como psíquicas. Al inicio de la clase actualiza esta información con el cliente y, a continuación, comienza el encuentro tranquilo consigo mismo: la unión del cuerpo y la mente a través de la respiración, que es precisamente lo que significa el propio término yoga.
Al traspasar las puertas de la shala de yoga, el cliente deja fuera todo su día y sus planes futuros, para poder hacerse presente, ralentizar, sin necesidad de apresurarse a ninguna parte. El lugar de su vivencia consciente durante una hora se convierte en la seguridad de la esterilla de yoga, sobre la que primero se sienta su cuerpo físico, y al cabo de unos instantes, mediante la respiración, también la mente se asienta en el aquí y el ahora. Aunque por el nombre «FYZIO yoga» pueda parecer que se trata de un ejercicio puramente físico, es justo lo contrario. El yoga que ofrecemos brinda espacio para explorar los ocho componentes de la filosofía del yoga, tras confrontarlos con la ciencia, en especial con la medicina moderna. Por eso tampoco faltan los ocasionales lavados nasales con el lota neti pot o la incorporación de otras técnicas yóguicas de purificación inocuas.
Respiración, aromaterapia y propósito de la clase de FYZIO yoga
La clase se abre con un minuto de silencio, en el que el cliente se convierte en yogui por el simple hecho de percibir, quizá por primera vez en todo el día, su respiración, ya que, a pesar de estar sonando dentro de nosotros de forma ininterrumpida, en este mundo tan ruidoso rara vez la escuchamos. Al desarrollar sus cualidades en cuanto a longitud, lentitud y profundidad, se transforma en pranayama: según esta disciplina, la respiración es portadora de la energía vital. En el yoga desempeña un papel esencial, manteniendo el contacto entre el cuerpo y la mente, y superando la teoría del dualismo. En nuestra FYZIO yoga la apoyamos con los efectos de la aromaterapia mediante aceites esenciales 100 %.

A continuación definimos el propósito del entrenamiento, tanto del cuerpo como de la mente, que se ajusta a las necesidades individuales del cliente. Mientras que algunos días la práctica de yoga responde, desde el punto de vista físico, al dolor en una zona concreta del cuerpo, por ejemplo, mediante la rehabilitación de la columna, otros días desarrollamos sobre todo la movilidad articular con el estilo vinyasa flow yoga, después fortalecemos los grupos musculares con el estilo hatha o ashtanga yoga, y a veces le ponemos un espejo al cuerpo yang en forma de un suave yin yoga, centrado en fascias, tendones y ligamentos. Desde el punto de vista de la mente cultivamos las virtudes yóguicas mediante el desarrollo de los principios éticos y espirituales de la filosofía del yoga, los llamados yamas y niyamas.
¿Cómo es el calentamiento y el fortalecimiento dentro de la clase de FYZIO yoga?
En la primera parte, a través de las posturas físicas o asanas, se realiza el calentamiento, los estiramientos y la compensación de los patrones de movimiento cotidianos: desde el estilo de vida sedentario, pasando por el uso del móvil o del ratón del ordenador, hasta la conducción, los deportes unilaterales, el trabajo manual o la compensación entre la lateralidad diestra y zurda.

El núcleo de la clase lo forma la parte de fortalecimiento, más dinámica, en la que a menudo sudamos y al día siguiente nos la recuerdan las agujetas en lugares de los que ni siquiera sospechábamos que existieran. En ella utilizamos accesorios de entrenamiento como fitballs, mancuernas, bandas elásticas, cinturones o aros de pilates, e incorporamos también al yoga elementos de otras disciplinas de movimiento, además del mencionado pilates, también ballet, tai chi, kung-fu, animal flow o danza, para desarrollarnos motrizmente de forma integral y nada monótona. Gracias también a la elegancia y a la creatividad del movimiento experimentamos el flow: nos dejamos absorber por la actividad que estamos realizando, sin necesidad de hacer varias cosas a la vez.
Si queremos aprender la secuencia de los saludos al sol, desarrollamos en ella la autonomía para que esta cautivadora secuencia de yoga se convierta en nuestro ritual, allí donde estemos, y añadimos también el saludo a la luna. Hay quien desea perfeccionarse en posturas exigentes como el cuervo, el puente, el pino sobre la cabeza o sobre las manos; si no existe ninguna contraindicación médica, dedicamos su práctica paso a paso, para no hacernos daño y ejecutar las posturas correctamente.
Meditación y relajación al final de la clase de FYZIO yoga
Al final equilibramos con asanas contrarias, para salir del yoga en armonía. La favorecen también las técnicas de meditación, ya sea con el uso de las tradicionales cuentas de mala japa, o con la observación de la llama de una vela, o bien acompañadas de un mantra yóguico concreto: un grupo de sonidos que favorecen la concentración y el propósito. Nos tumbamos sobre bloques que, paradójicamente, nos ayudan a reducir esos obstáculos, los bloqueos a nivel del aparato locomotor. Nos cubrimos con una manta, recibimos sobre los ojos un saquito de hierbas y, acompañados por la sonoterapia de un cuenco tibetano o por la frecuencia de los diapasones, nos permitimos por un momento como morir. De eso trata la postura del cadáver: de la entrega total al silencio, a la oscuridad y a la lentitud. Porque, como dice el yoga, «no hay adónde apresurarse».

Es entonces cuando tenemos la oportunidad de saborear el simple hecho de ser, de escuchar además de la respiración también el latido del corazón, que se calma, atenuando con ello las manifestaciones de estrés, ansiedad o tensión. En el cadáver «enterramos» todo aquello con lo que ya no queremos seguir adelante, nos permitimos despedirnos con calma y serenidad de lo que sea necesario.
Despertamos suavemente, con delicadeza, para no perturbar el efecto del yoga, sino, al contrario, llevarnos un pedacito de él al resto del día. Y de eso debe tratar precisamente una clase individual de yoga: de configurar la práctica de yoga de modo que se adapte a nuestras necesidades y sea aplicable también a nuestra vida cotidiana. Porque el yoga ni mucho menos termina en los límites de la esterilla de yoga; al contrario, allí en realidad es donde apenas empieza.
Terminamos la clase con el saludo «Namasté», un saludo con el que nos brindamos mutua estima y respeto, diciendo literalmente «la luz que hay en mí se inclina ante la luz que hay en ti».
Ven a probar una clase individual de FYZIO yoga que podrás aplicar a tu vida y mejorar así tu salud. CONTACTO
El artículo lo ha preparado para ti nuestra instructora de FYZIO yoga Petra Satinová.
Namasté 😊



