MASAJE Y VENDAJE NEUROMUSCULAR PARA EMBARAZADAS
El embarazo es una de las etapas más bonitas en la vida de una mujer. La mujer experimenta la alegría de esperar a la criatura más querida, su bebé. Al mismo tiempo, sin embargo, es un período lleno de cambios: físicos – cambio en la carga del eje corporal a medida que crece la barriga, psicológicos – alteraciones a nivel de la función hormonal, miedo a lo desconocido, expectativas…
Masaje para embarazadas
Los cambios que se producen en el cuerpo de la mujer pueden aliviarse con un masaje prenatal mediante la reducción de la tensión muscular. De forma individualizada influimos en la oxigenación de los tejidos blandos, en la circulación y en el dolor, ya sea en la zona de la columna, la cabeza, el sistema articular o los pies… Una parte muy apreciada es también el suave masaje de la barriga como prevención de la aparición de estrías y para mejorar la peristalsis intestinal.
El masaje prenatal se utiliza en todas las etapas del embarazo; durante los tres primeros meses se recomienda realizarlo únicamente en caso de un estado agudo y doloroso del aparato locomotor. El masaje se realiza con mayor frecuencia en posición sentada y de lado, aplicando técnicas específicas para lograr armonización, alivio y una nueva sensación de fuerza.
No se recomienda el masaje a la mujer embarazada en caso de gripe, infección o dolores inusuales. Ante cualquier duda o pregunta poco clara, se aconseja consultar la terapia de masaje con el médico y el fisioterapeuta.
Vendaje neuromuscular para embarazadas
El vendaje neuromuscular aprovecha la elasticidad natural de la cinta, que eleva suavemente la piel, favoreciendo así una mejor circulación sanguínea y reduciendo la presión sobre los receptores del dolor en la piel.
El vendaje neuromuscular se utiliza para dar soporte y estabilidad a las articulaciones y los músculos, reducir el dolor y la inflamación, y mejorar la circulación sanguínea.
Durante el embarazo, el vendaje neuromuscular se aplica con mayor frecuencia en la parte inferior de la barriga en crecimiento, donde cumple una función de soporte y ayuda así a aliviar a la futura mamá del dolor de espalda, abdomen o de la zona pélvica.
Asimismo, aplicamos el vendaje en los músculos de la espalda, a menudo sobrecargados, para influir en su estabilización y mejorar la coordinación general, que durante el embarazo se ve alterada debido al crecimiento de la barriga.
Durante el embarazo también ha demostrado ser eficaz el linfotaping, que tiene un efecto similar al drenaje linfático: libera la circulación sanguínea y favorece el flujo de la linfa.
El vendaje neuromuscular no es adecuado aplicarlo sobre varices prominentes, heridas abiertas, en zonas con eczema u otras enfermedades cutáneas, en caso de enfermedades víricas o reacciones alérgicas a la cinta del vendaje.
Si te interesan estos servicios, reserva cita a través de nuestra aplicación o por teléfono en la recepción +421 (0) 948 774 999 o +421 (0) 948 774 888.
Autora del artículo: Magdaléna Csolti, fisioterapeuta en ginecología




