FYZIO KLINIK® Tenerife

OSTEOPOROSIS Y REHABILITACIÓN TRAS UNA FRACTURA

OSTEOPOROSIS Y REHABILITACIÓN TRAS UNA FRACTURA

La osteoporosis es una de las enfermedades más graves del aparato locomotor. Se la considera la epidemia del tercer milenio.

El aumento de su incidencia se atribuye al envejecimiento de la población y a los cambios en el estilo de vida: la reducción de la actividad física, la cibernetización, los cambios en los hábitos alimentarios, el tabaquismo y similares.

Esta enfermedad afecta a millones de personas en todo el mundo, especialmente a personas mayores y a mujeres tras la menopausia. Se estima que aproximadamente una de cada tres mujeres y uno de cada seis hombres mayores de 50 años está en riesgo de sufrir una fractura osteoporótica. Esto supone alrededor del 6-8 % de la población.

La osteoporosis tiene consecuencias graves para la salud ósea y para la calidad de vida en general.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una afección en la que los huesos pierden densidad y resistencia, lo que aumenta el riesgo de fracturas. Los huesos se vuelven frágiles y más débiles, sobre todo en zonas como la columna vertebral, la cadera y la muñeca.

Se trata de una enfermedad del metabolismo del tejido óseo que se manifiesta con una disminución de la masa ósea y alteraciones de la microarquitectura del hueso. Esto debilita la resistencia ósea y provoca una mayor fragilidad.

Osteoporosis y osteoartrosis

Muchas personas confunden la osteoporosis con la osteomalacia y la osteoartrosis.

La osteomalacia es una enfermedad muy poco frecuente, similar a la osteoporosis, en la que los huesos no se fracturan, sino que se deforman. Aparece como consecuencia de la falta de vitamina D, que reduce el contenido de calcio en el tejido óseo.

La osteoartrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, con mayor frecuencia de la cadera (coxartrosis), de la rodilla (gonartrosis) y de la columna vertebral (espondiloartrosis), que se manifiesta con el deterioro del cartílago articular.

Causas de la osteoporosis

El hueso no es una masa rígida, sino un tejido vivo. A lo largo de la vida, este tejido óseo se renueva. En la fase de crecimiento y adolescencia se produce la formación de hueso nuevo. A partir de los 35 años, la masa ósea del cuerpo humano disminuye progresivamente y comienza la resorción ósea en detrimento de la formación de hueso nuevo.

Cuando la cantidad de masa ósea desciende por debajo del límite normal, hablamos de osteoporosis.

La principal causa de la osteoporosis es la edad y, en las mujeres, se añade otro factor: la menopausia.

La menopausia provoca el cese de la producción de hormonas sexuales femeninas, sobre todo de estrógenos, lo que conlleva un aumento de la resorción ósea. Tras la menopausia, casi una de cada tres mujeres desarrolla la llamada osteoporosis posmenopáusica.

Otros factores que contribuyen a la aparición de la osteoporosis son la herencia genética, el déficit de calcio y de vitamina D, la falta de actividad física y un estilo de vida poco saludable.

Síntomas de la osteoporosis

La osteoporosis también se conoce como la "enfermedad silenciosa", el ladrón silencioso de los huesos. A menudo avanza sin ningún síntoma ni dolor y se diagnostica solo cuando se produce una fractura. Las localizaciones más frecuentes de las fracturas son los huesos de la muñeca y del antebrazo, las vértebras y el extremo superior del húmero y del fémur. La fractura más desagradable suele ser precisamente la del cuello del fémur.

Menos frecuentes son las fracturas de costillas y del extremo superior del húmero. No se consideran fracturas osteoporóticas las producidas en accidentes de tráfico o por caídas. Por el contrario, las fracturas en la osteoporosis se producen ante un traumatismo mínimo o incluso sin él. Por ejemplo, al tropezar, al inclinarse bruscamente hacia delante, al levantar peso, al toser y similares.

Otros signos de alerta de la osteoporosis pueden ser la disminución de la estatura y el dolor de espalda provocado por fracturas vertebrales.

Prevención de la osteoporosis

En el caso de la osteoporosis podríamos decir que "lo que haces y comes de joven, en la vejez te pasará factura". Hoy en día están creciendo numerosos futuros pacientes osteoporóticos. La generación joven pasa la mayor parte de su vida sentada en los pupitres del colegio y, después, en casa frente al ordenador, la tableta o el televisor. En lugar de una alimentación saludable y rica en las vitaminas necesarias, prefiere las hamburguesas y los refrescos.

Es importante cuidar nuestros huesos desde una edad temprana, cuando se forma la mayor parte de la masa ósea. Existen varias formas de hacerlo:

  1. Ingesta suficiente de calcio y vitamina D: una alimentación rica en estos nutrientes favorece la salud de los huesos.
  2. Actividad física: el ejercicio regular, sobre todo de fuerza, fortalece los huesos.
  3. No fumar y limitar el alcohol: estos malos hábitos debilitan nuestros huesos.
  4. Pruebas de osteoporosis: si tienes un riesgo elevado por antecedentes familiares, deberías plantearte realizarte pruebas de osteoporosis y consultar con un especialista para iniciar un tratamiento precoz.

Tratamiento de la osteoporosis

La fisioterapia es una parte fundamental del tratamiento de la osteoporosis. Ayuda a los pacientes a fortalecer la musculatura, mejorar el equilibrio y la coordinación y aliviar el dolor. La fisioterapia ayuda a los pacientes a mantener su calidad de vida y a reducir al mínimo el riesgo de fracturas asociadas a la osteoporosis.

Importancia de la fisioterapia en la osteoporosis:

  1. Fortalecimiento muscular: una musculatura fuerte protege los huesos y reduce el riesgo de fracturas. Los ejercicios dirigidos a distintos grupos musculares, incluidos los que sostienen la columna vertebral y las caderas, pueden formar parte de la fisioterapia.
  2. Mejora del equilibrio y la coordinación: en el marco de la fisioterapia podemos trabajar en mejorar estos aspectos, lo que ayuda a mantener la seguridad al caminar y en el movimiento.
  3. Aprendizaje de la técnica correcta para levantar objetos pesados: cómo levantar objetos pesados de forma segura para minimizar el riesgo de lesiones y fracturas.
  4. Desarrollo de la flexibilidad: el ejercicio regular con un fisioterapeuta ayuda a mantener y mejorar la flexibilidad de las articulaciones y los músculos, reduciendo así el riesgo de lesiones durante el movimiento.
  5. Educación sobre el ejercicio y la alimentación adecuados: los fisioterapeutas ofrecen información sobre qué ejercicios son los más recomendables en caso de osteoporosis y cómo debe ser la alimentación para garantizar una ingesta suficiente de calcio y vitamina D, fundamentales para unos huesos sanos.
  6. Dolor y síntomas: los fisioterapeutas pueden ayudar a los pacientes a manejar el dolor y otros síntomas asociados a la osteoporosis mediante distintas técnicas, entre ellas la aplicación de calor, frío y masaje.

Cada paciente con osteoporosis tiene sus propias necesidades y limitaciones. El fisioterapeuta de FYZIO KLINIK®, a partir de una valoración integral, elabora un plan de tratamiento adaptado a las necesidades y capacidades individuales de cada paciente.

Osteoporosis y rehabilitación tras una fractura

El objetivo fundamental en el tratamiento de la osteoporosis es evitar que se produzca una fractura. Cuando se aborda el tratamiento solo a raíz de una fractura ya presente, la situación es más complicada y nos centramos en retrasar la aparición de otra fractura.

La rehabilitación tras una fractura provocada por la osteoporosis desempeña un papel clave. Ayuda a recuperar la movilidad, la fuerza muscular y la coordinación y, al mismo tiempo, aporta información valiosa para prevenir futuras fracturas.

La osteoporosis en fase de fracturas es muy difícil de tratar, por lo que el mejor tratamiento es la prevención.

¿Te preocupa la osteoporosis? Pide cita para una valoración integral con un fisioterapeuta en FYZIO KLINIK® y consigue los mejores resultados en el tratamiento: CONTACTO.